
El regulador del sistema bancario de México defendió este martes su rol en el escándalo de lavado de dinero que salpica a HSBC Holdings Plc, al asegurar que le había ordenado al banco británico en repetidas ocasiones que mejorara sus laxos controles sobre fondos sospechosos que circulaban por sus cuentas.
La polémica estalló al conocerse un informe del Senado de Estados Unidos en el que se denuncia que HSBC había ignorado los riesgos al hacer negocios con México, por la presencia del narcotráfico en el país.
Entre 2007 y 2008, el ala mexicana de HSBC transfirió US$7.000 millones en operaciones al banco en Estados Unidos. Tanto las autoridades mexicanas como las estadounidenses advirtieron al banco británico que una cantidad tan elevada de dinero sólo se podía explicar si tenía lazos con negocios ilegales.
Guillermo Babatz, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores de México (CNBV), señaló que desde 2002 el organismo de control había percibido "debilidades" en los controles del HSBC contra el blanqueo de capitales.
En los años subsiguientes, la CNBV celebró distintas reuniones con directivos del HSBC tanto de la rama mexicana como la internacional, insistiendo en la "absoluta necesidad de mejorar los controles del banco contra el lavado de dinero", subrayó Babatz.



