
Roger Pinto es uno de los líderes de la oposición al presidente boliviano Evo Morales.
Después de 50 días en la embajada de Brasil en La Paz, Bolivia, el futuro del senador de oposición Roger Pinto Molina es incierto y, según parlamentarios próximos a él, todavía no se sabe cuándo abandonará el lugar.
Pinto Molina, más conocido como Roger Pinto, llegó a la embajada de Brasil el 28 de mayo pasado y pidió asilo político alegando que su vida corría peligro y que estaba sufriendo persecución política.
Brasil le concedió asilo, pero Bolivia todavía no ha emitido un salvoconducto que le permita al senador abandonar la embajada y llegar al aeropuerto.
En la sede diplomática, Roger Pinto se aloja en un cuarto improvisado, donde pasa el día leyendo periódicos, hablando con su familia por teléfono y recibiendo a políticos de su partido, Convergencia Nacional.
"Su situación hoy es indefinida", le dice a BBC Brasil el diputado Luis Oliva.
"Sin salvoconducto no puede salir de la embajada hacia el aeropuerto para embarcar rumbo a Brasil", cuenta Oliva por teléfono en el momento en que visita al senador en la embajada.
Según este parlamentario, en estos momentos se da un "momento de pausa política entre Brasil y Bolivia" en relación a la situación del senador opositor al gobierno de Evo Morales.
Los interlocutores del gobierno brasileño señalan que su país aún no ha recibido una respuesta oficial por parte de Bolivia sobre la situación de Roger Pinto, quien fue gobernador del departamento de Pando.



