
La llamada marcha negra, formada por cerca de 200 mineros del norte de España que protestan por los recortes del gobierno, llegó a Madrid después de caminar más de 400 kilómetros desde las minas del norte del país.
Después de colapsar la autopista A6, una de las entradas de la ciudad, el grupo pasó delante de La Moncloa, la sede del gobierno, con gritos y pitidos contra las medidas de austeridad de Mariano Rajoy.
Los mineros se dirijen a la Puerta del Sol donde esperan organizar una gran manifestación contra los recortes de las ayudas públicas al sector del carbón.



