Al menos 42 personas murieron debido a la ola de calor que ha llevado temperaturas extremas a una docena de estados de los Estados Unidos en los últimos días.
Varias cosechas se perdieron e incluso los rieles del ferrocarril se vieron afectados por el calor.
Una gran parte de las áreas afectadas superaron sus récords de temperaturas máximas el viernes y el sábado, aunque se esperaba que el domingo el calor diera tregua.
Según los partes meteorológicos se esperan también tormentas, mientras muchos hogares en la zona siguen sin energía tras las ocurridas la semana pasada.
Medios locales aseguraron que muchos de los muertos fueron personas mayores atrapadas en sus hogares sin aire acondicionado debido a los apagones.














