El presidente de México, Felipe Calderón, calificó la supuesta compra de votos como "inaceptable" y pidió que se realice una profunda investigación sobre las acusaciones de que esta práctica se llevó a cabo en las elecciones presidenciales del pasado 1 de julio en México.
"El tema de las tarjetas regalo, las cuentas y todo lo que lo rodea, es una cuestión que no sé si será suficiente para revocar unas elecciones que han tenido estos márgenes, pero debería ser resuelto", sostuvo el mandatario mexicano.
"No podemos aceptar esto y decir 'una cosa pequeña no hace daño'", agregó Calderón en declaraciones a la prensa. En cuanto al excesivo gasto en la campaña electoral, Calderón dijo que cada día hay más pruebas de que se gastó demasiado y que es algo que le preocupa.
"Pienso que las autoridades electorales deben castigar esto", manifestó y subrayó que esta es la principal reforma electoral que el país necesita.
Aún así, no está claro que la formación de Felipe Calderón, el Partido de Acción Nacional, se vaya a unir a Andrés Manuel López Obrador, de la Coalición Movimiento Progresista, en una posible impugnación del resultado electoral ante los tribunales.



