
Rufus se convirtió en una celebridad entre los asistentes a Wimbledon.
Un halcón encargado de espantar a las palomas en el campeonato de tenis de Wimbledon, que había sido robado hace cuatro días, fue regresado a sus dueños.
Rufus, un halcón de cuatro años de edad de la raza Harris, se ha convertido en una especie de celebridad: los aficionados al tenis posan con él cuando vuelve de su patrullas al alba y al anochecer.
La semana pasada, el halcón fue robado -con jaula y todo- de la ventana abierta de un auto estacionado, pero la policía dijo que ahora ha sido entregado a un refugio para animales.
El All England Club introdujo a los halcones en 1999 como un método respetuoso del medio ambiente para controlar plagas.
Son entrenados para asustar a las palomas, no para matarlas, y durante los partidos son encerrados para no molestar a los jugadores.



