El mandatario venezolano, Hugo Chávez, desafió el domingo sus problemas de salud con una caravana por el interior del país, mientras que el candidato opositor, Henrique Capriles, eligió dos pueblos remotos para el lanzamiento formal de la campaña presidencial.
Chávez, en una camioneta sin techo, con camisa y boina roja, encabezó un recorrido por el centro-norte del país, en un intento por demostrar que está en buen estado, pese al cáncer con el que lucha desde hace un año.
A lo largo de una marea roja con carteles de apoyo a Chávez y banderas venezolanas, el presidente arrojó besos a la multitud y se golpeó el pecho en un saludo a sus simpatizantes.
Capriles, el joven exgobernador que busca poner fin a 13 años de gobierno socialista en el país petrolero, se trasladó a dos pueblos fronterizos distantes, en un intento por resaltar la ausencia del gobierno en las comunidades alejadas de Caracas.











