
En una sesión extraordinaria convocada por el presidente Juan Manuel Santos, el Congreso de Colombia archivó de manera unánime una controversial reforma a la justicia.
La reforma, aprobada inicialmente por el Congreso y luego objetada por Santos, fue criticada con el argumento de que podía poner fin a varios procesos judiciales que cursan en contra de legisladores y altos funcionarios públicos.
La controversia obligó al ministro de justicia, Juan Carlos Esguerra, a renunciar a su cargo en medio del escándalo.
Al conocer la nueva decisión, el mandatario dijo que "afortunadamente esta tormenta está pasando. Al final del día, creemos que la tormenta habrá terminado".











