
El gobierno de Bolivia acusa a los policías en huelga de preparar el terreno para un golpe de Estado.
Los agentes de policía de Bolivia, en huelga desde hace días en protesta por los bajos salarios, rechazaron un acuerdo que sus representantes sindicales alcanzaron con el gobierno.
Agentes policiales de la principal ciudad de Bolivia, La Paz, señalaron que habían sido traicionados por su negociador, Edgar Ramos, y quemaron el documento que éste había firmado tras conversaciones que duraron toda la noche con el ministro del Interior boliviano.
Los agentes en huelga exigen que su salario se incremente hasta igualar al de los soldados de la misma categoría.
Las autoridades bolivianas acusan a los agentes de preparar el escenario para un golpe de Estado.



