
El gobierno brasileño llamó a consultas a su embajador en Asunción y anunció que evalúa junto con sus socios del Mercosur y de la Unasur las medidas para hacer frente a la "ruptura del orden democrático" en el país vecino tras la destitución del mandatario Fernando Lugo.
"El gobierno brasileño condena el rito sumario de destitución del mandatario de Paraguay, en el que no fue debidamente garantizado el amplio derecho de defensa", señala la Cancillería brasileña en un comunicado.
Aumenta la presión sobre el nuevo gobierno paraguayo. La medida de Brasil se conoce después de que el gobierno argentino anunciase la retirada de su embajador en Paraguay por "la ruptura del orden democrático" en el país vecino.
Estos movimientos se producen un día después de que Fernando Lugo fuese destituido de su cargo por 39 votos a favor y 4 en contra en el juicio político al que fue sometido en el Senado de la nación sudamericana.
El mismo viernes, Federico Franco, que hasta entonces era el vicepresidente de Lugo, fue investido como presidente.
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