
Se asignó a oficiales del ejército resguardar la entrada al Palacio presidencial en La Paz.
El gobierno de Bolivia desplegó al ejército para patrullar las calles, mientras oficiales de la policía en todo el país continúan su huelga en protesta por los bajos salarios.
Las manifestaciones se hicieron violentas el jueves, cuando los oficiales tomaron el control de un cuartel policial en la ciudad de La Paz.
La ministra de Comunicaciones, Amanda Dávila, dijo que los oficiales habían estado almacenando armas y preparando un golpe.
El sábado se estancaron las conversaciones entre el gobierno y los policías huelguistas, sin que se vislumbre un acuerdo.
















