
Federico Franco asumió este viernes como presidente paraguayo sólo dos horas después de que el Senado votase por la destitución de Fernando Lugo.
"Paraguay vive momentos difíciles. En estas circunstancias el destino quiso que asuma la presidencia de la República. Nuestro compromiso más grande sólo será posible con la ayuda y colaboración de cada uno de ustedes", afirmó Franco tras jurar su cargo.
Franco prometió respetar la Constitución, las instituciones democráticas, el estado de derecho y los derechos humanos y dijo asumir su cargo sin "odios, ni tampoco reproches".
El recién investido presidente dijo estar dispuesto a que la transición se haga "en el orden constitucional" y con un "absoluto respeto de las leyes" para que no se ponga en riesgo la democracia.
Franco asume el poder después de que Congreso votase por 39 votos a favor y 4 en contra para la destitución de Lugo por la muerte de 17 personas la semana pasada en enfrentamientos entre la policía y campesinos sin tierra.
Como prevé la Constitución, Franco asume las riendas del país de forma interina hasta que se celebren las próximas elecciones presidenciales en 2013.
Franco, de 49 años, pertenece a la misma alianza de partidos que llevó al poder en 2008 a Lugo, pero su ideología está en las antípodas de la del expresidente.














