
El combate duró más de 12 horas.
Fuerzas de seguridad afganas anunciaron la toma del establecimiento hotelero cercano a Kabul que había sido atacado por un grupo de talibanes.
Según fuentes oficiales, los soldados mataron al menos cuatro de los atacantes.
Tres guardias del hotel y un policía también murieron en los enfrentamientos, así como un número indeterminado de civiles.
La mayor parte de los rehenes ya han sido liberados pero se cree que aún quedan algunas personas atrapadas en el edificio.
Algunos de los huéspedes lograron escapar por las ventanas. La operación fue realizada por la policía afgana con la ayuda de fuerzas internacionales.













