
Cientos de policías bolivianos se amotinaron este jueves junto con sus esposas en un cuartel cercano al Palacio de Gobierno de La Paz para exigir un aumento de salarial.
Los policías cortaron además una de las calles de acceso al conocido como Palacio Quemado que, según medios locales, cerró sus puertas por las protestas y fue custodiado por soldados.
Las medidas de protesta de los policías se han extendido por todo el país. Los agentes exigen que sus salarios se equiparen a los de los militares. La policía boliviana gana unos US$144 mensuales.












