El general retirado colombiano, Mauricio Santoyo, sobre el que pesa una orden de extradición desde Estados Unidos acusado de vínculos con el narcotráfico, asegura que está tranquilo con su proceder durante más de 30 años en la Policía Nacional del país.
Una Corte de Virginia, Estados Unidos, elevó cargos contra el general Mauricio Santoyo Velasco, exjefe de seguridad del expresidente de Colombia Álvaro Uribe, por conspiración relacionada con las drogas y lo acusó de aceptar sobornos para ayudar a las bandas criminales a las que debía combatir.
La acusación develada hace unos días en un tribunal federal de Virginia aduce que Santoyo aceptó sobornos sustanciales para alertar a algunas de las bandas más importantes del país de las investigaciones que se llevaban a cabo en Estados Unidos, el Reino Unido y Colombia.
El tribunal también sostiene que Santoyo asignó oficiales corruptos a sus unidades para beneficiar a las bandas de drogas.
En declaraciones al diario colombiano El Tiempo, Santoyo defendió su inocencia y aseguró que tras más de treinta años de servicio en la Policía Nacional, tiene la tranquilidad de poder responder a cualquier sospecha sobre su trabajo.



