
Comenzaron a funcionar los lugares de votación en todo Egipto en la segunda ronda para elegir al nuevo presidente, quien sucederá a Hosni Moubarak, el que abandonó el poder el año pasado, tras un levantamiento popular.
Se prevé una lucha palmo a palmo entre los dos candidatos rivales que permanecen en la carrera presidencial, el exprimer ministro, Ahmed Shafiq, y Mohamed Morsi de la Hermandad Musulmana.
El corresponsal de la BBC en El Cairo afirma que la elección no entusiasma a muchos egipcios, los que han exhortado a boicotearlas o a arruinar el voto.
Los militares se han comprometido a entregar el poder al ganador, aunque -como expresa el corresponsal de la BBC - en el actual torbellino social, está lejos de ser un hecho.










