La policía italiana detuvo este lunes a Stefano Mauri, capitán del Lazio, uno de los clubs más importantes del país.
Varias personas más fueron detenidas en una investigación policial relacionada con el arreglo de partidos en la que se vieron envueltos jugadores, entrenadores y administrativos.
La policía sospecha que grupos criminales internacionales han estado implicados en el caso.
El gobierno italiano nombró el año pasado una comisión dedicada al problema tras la aparición de varios casos de alto perfil.













