El ejército de Sudán del Sur rechazó las acusaciones de que sus soldados mataron y torturaron a miembros de una minoría étnica durante una campaña de desarme.
El coronel Philip Aguer, portavoz del ejército, calificó como mentiras las informaciones sobre abusos de soldados contra miembros de la etnia murle. Aunque aclaró que aun así estaban siendo investigadas.
La ONG Médicos in Fronteras dice que en las últimas semanas trató a más de 30 personas en Sudán del Sur que sufrieron heridas como resultado de un proceso de desarme.
El gobierno de Sudán del Sur inició este programa después de que cientos de personas fueran asesinas en represalia por el robo de ganado.



