La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, lanzó un ataque fulminante contra Rusia y China, asegurando que era despreciable que se opusieran a la acción del Consejo de Seguridad de la ONU en Siria, en un momento en que personas estaban siendo asesinados por el ejército.
También insinuó que Rusia tenía sangre en las manos, a causa de su suministro de armas a Siria.
Clinton hizo estas declaraciones durante la conferencia internacional Amigos de Siria, que se lleva a cabo en Túnez.
Ni Rusia ni China -aliados clave de Siria- se encontraban presentes en la reunión, que abogaron por poner fin inmediato a la violencia y permitir la ayuda humanitaria a las zonas afectadas.















