Serbia y Kosovo alcanzaron un acuerdo que definirá cómo la antigua provincia serbia será representada en encuentros regionales.
El gobierno de Belgrado no reconoce la independencia que Kosovo declaró en 2008, tras casi una década de haber sido separada de hecho de Serbia cuando la Organización del Tratado del Atlántico Norte intervino para detener lo que se consideró una política de limpieza étnica.
Sólo 80 países reconocen a Kosovo como estado independiente y la exprovincia serbia no ha podido convertirse en miembro de Naciones Unidas bloqueada por Serbia, que es apoyada por países como Rusia y China.
El acuerdo permitirá que Kosovo asista a reuniones regionales con su propia delegación, siempre y cuando la placa de identificación de su puesto lleve un asterisco que remita a una explicación sobre el estatus de la disputa entre Kosovo y Serbia.
Algnos destacan que la solución acerca a los serbios a la Unión Europea, bloque del que aspiran formar parte.















