
En Camerún las autoridades informaron sobre una matanza de elefantes ocurrida en el norte del país en las últimas semanas por parte de cazadores ilegales de marfil.
Un portavoz del parque nacional Bouba Ndjida aseguró que han contabilizado los restos de 458 elefantes, un cifra sin precedentes en la historia del país.
El grupo de defensa de los derechos de los animales, el Fondo Internacional para el Bienestar de los Animales, acusó a bandas de cazadores venidas de Sudán y Chad que usan armas automáticas y se desplazan a caballo.
Además acusan al gobierno camerunés de no tomar acciones para evitar este tipo de cacerías de elefantes.















