Una audiencia está por dar inicio en el tribunal de Darwin, Australia, sobre el papel de un dingo en la desaparición de una niña hace treinta años.
La australiana Lindy Chamberlain-Creighton fue condenada en 1982 por el asesinato de su hija Azaria, luego de que la bebé de nueve semanas despareciera de un camping en el centro de Australia.
Sin embargo, la madre siempre argumentó que un dingo -perro salvaje- se había llevado a la niña.
Su condena fue revocada más tarde, luego de que la chaqueta de la niña fue encontrada cerca de la guarida de un dingo.
Ahora, la mujer y su exesposo quieren que el juez culpe oficialmente a los dingos de la desaparición de su hija.
La historia de Chamberlain se convirtió en 1988 en una película protagonizada por Meryl Streep.















