El soldado estadounidense Bradley Manning, quien está acusado de filtrar cientos de miles de documentos clasificados a Wikileaks, compareció este jueves en la base de Fort Mead, en Maryland (EE.UU.) para escuchar formalmente los cargos que se le imputan dentro del consejo de guerra que afronta.
Manning se enfrenta a cadena perpetua si es declarado culpable de 22 cargos, como el de ayudar al enemigo, robo de
bienes públicos y documentos, difusión de información relativa a la defensa y violación del reglamento del programa de seguridad de información de las Fuerzas Armadas.
El corresponsal de la BBC en Washington señala que los partidarios de Manning lo consideran un héroe por arrojar luz sobre la forma en que EE.UU. maneja sus conflictos militares a sabiendas de que se arriesgaba a un castigo severo.
Sus detractores, en cambio, lo ven como un traidor que ha develado la seguridad de su país.
Los abogados del soldado Manning han argumentado que el joven, de 24 años de edad, nunca debió tener acceso a los materiales clasificados.















