
El gobierno ha cedido ante las presiones de las feministas
Al contrario que los hombres, las mujeres francesas se han visto obligadas a elegir entre el término "madame" que señala que están casadas y "mademoiselle" que indica que están solteras, algo que a muchas no les hace ninguna gracia.
Según varias asociaciones de feministas, este término atenta contra la vida privada de las mujeres, y revela un trato machista, ya que a los hombres no se les pide que indiquen su estado civil.
Por eso, desde hace años, luchan para que se erradique de los formularios oficiales y corporativos del país.
La presión ha sido tal que, al final, el gobierno ha decidido que las mujeres ya no tendrán que elegir como describir su estado civil.
La decisión ha sido aplaudido por grupos feministas.















