La primera ministra de Australia, Julia Gillard, someterá votación el liderazgo de su partido laborista tras una amarga lucha con su excanciller, Kevin Rudd.
Gillard hizo el anuncio horas después de la dimisión de Rudd, quien en 2010 perdió la jefatura del partido.
La mandataria australiana se mostró confiada en obtener el respaldo mayoritario de los 103 miembros del comité ejecutivo de su partido, aunque prometió que si no lo lograba dimitirá de las funciones de legisladora y renunciará "a cualquier aspiración por el liderazgo".
Gillard pidió a Rudd que haga lo mismo.















