La canciller alemana Angela Merkel pidió perdón este jueves a las familias de las diez personas, nueve de ellas turcas, que se cree fueron asesinadas por un grupo neonazi.
En una ceremonia de desagravio en Berlín, Merkel describió los asesinatos como una desgracia y un ataque contra Alemania.
El grupo, autodenominado Clandestinidad NacionalSocialista (NSU), operó con total impunidad durante más de diez años.
Merkel señaló que se está haciendo todo lo posible para llevar a los asesinos ante la justicia.
El grupo fue descubierto en noviembre del año pasado cuando dos sospechosos se suicidaron después de un atraco fallido a un banco.
La pista llevó a la policía a su apartamento que contenía parafernalia neonazi y una película en la que se muestra los cuerpos de las víctimas y los lugares de los crímenes.















