
Rick Santorum y Mitt Romney acapararon el debate con mutuos y ásperos ataques, antes de las primarias en Arizona y Michigan.
Los precandidatos republicanos Rick Santorum y Mitt Romney se sacaron los trapos sucios en el debate en Arizona, en el marco de la protesta de los hispanos del estado contra la postura antiinmigrante del partido.
Romney atacó enérgicamente a Santorum, obligando al puntero a tomar una posición defensiva, en un debate en el que concentraron la atención con mutuas acusaciones y dejaron a los otros dos precandidatos en segundo plano.
El exgobernador de Massachusetts, cuyo lugar como favorito quedó en duda en las últimas encuestas, cuestionó las credenciales fiscales y sociales conservadoras del exsenador y criticó su apoyo en el Congreso a iniciativas del gobierno demócrata.
Ron Paul y Newt Gingrich quedaron opacados en esta ocasión, siendo que éste último prácticamente actuó de árbitro en varias ocasiones.
El uso de anticonceptivos y la inmigración dominaron el debate, que tuvo como marco una protesta de estudiantes y organizaciones hispanos contra los cuatro candidatos por su postura antiinmigrante, particularmente Romney, quien dijo que vetaría el "Dream Act".
El debate es el último antes de unas elecciones primarias clave en su carrera por alcanzar la candidatura presidencial republicana de Estados Unidos.
La votación en Michigan y Arizona será el 28 de febrero, mientras que el 6 de marzo es el llamado "súper martes".












