
Marie Colvin y Remi Ochlik, víctimas de la violencia en Siria, cumplían con su misión de informar sobre la situación en Homs.
-Líderes occidentales condenaron enérgicamente al gobierno sirio por la muerte de una de las corresponsales de guerra más respetadas del mundo, Marie Colvin, y por los ataques contra grupos de oposición.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que ya es suficiente y el régimen debe irse; mientras que Estados Unidos lo llamó una vergonzosa brutalidad.
Marie Colvin y un reportero gráfico francés, Remi Ochlik, perecieron cuando el ejército sirio intensificó sus ataques contra el bastión de la oposición, Homs.
La madre de Colvin, Rosemarie, dijo a la BBC que su hija estaba profundamente comprometida con relatar la verdadera historia de la gente en lugares oprimidos.
Su periódico, el Sunday Times, afirmó que el gobierno sirio pudo haberla tenido en la mira debido al poder de sus reportajes.












