El vocero de Seguridad en Nuevo León, Jorge Domene Zambrano, confirmó la muerte de tres reos en el penal del Topo Chico, localizado en el noroeste de Monterrey, México.
Las circunstancias de la muerte aún no han sido esclarecidas, aunque se sabe que fueron víctimas de agresiones con arma blanca.
"No tenemos si realmente se debió a un disturbio o si fue alguna acción directa contra alguna persona recluida", dijo Domene en declaraciones a la prensa.
Las víctimas -dos hombres y una mujer- habían ingresado el lunes a la prisión acusados de secuestro. Según dijo el funcionario, los tres estaban es espera de que les asignaran una celda.
Esto sucede apenas dos días después de que fueran asesinados 44 reos en el penal de Apodaca, también en Nuevo León, y otros 30 se dieran a la fuga.
Al respecto, Naciones Unidas pidió este martes a México que se lleve a cabo una investigación exhaustiva e independiente sobre el incidente acontecido en Apocada.
"También hacemos un llamamiento a la Comisión Nacional para los Derechos Humanos para que siga de cerca las condiciones de detención en todo México", expresó Ravina Shamdasi, portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas en un comunicado de prensa.












