Algunos hondureños han empezado a enterrar a los familiares que murieron durante el incendio registrado en la prisión de Comayagua.
Varios funerales se llevaron a cabo en distintas ciudades alrededor del país, después de que las autoridades entregaran los cuerpos de más de veinte víctimas.
Un portavoz de la Fiscalía de Honduras aseguró que el numero total de fallecidos llegó a 355, lo que convierte al incendio en el penal hondureño en el más grave ocurrido en una prisión en el mundo en al menos un siglo.












