El presidente mexicano, Felipe Calderón, aseguró que los asesinatos en la ciudad más violenta de México, Ciudad Juárez, se han reducido en más de la mitad en los últimos dos años.
Calderón dijo que la creación de empleo ha sido clave para la disminución de la violencia.
La tasa de asesinatos en Ciudad Juárez alcanzó su punto máximo en 2010, con más de 3.000 personas que murieron a causa de la violencia del narcotráfico.
La mayoría de las víctimas eran miembros de bandas rivales de narcotraficantes, pero civiles y miembros de las fuerzas de seguridad también fueron víctimas de la violencia.












