La Guardia Civil española desmanteló una red internacional de distribución de cocaína entre México e Italia que utilizaba a España como puente.
En la operación denominada "Nacha-batidora", nueve personas fueron detenidas -dos mexicanos, tres colombianos, dos españoles, un argentino y un italiano- por delitos contra la salud pública. Además se incautaron más de US$1.29 millones y 45 kilogramos de cocaína.
Según informes de las autoridades españolas, la droga se transportaba desde la Ciudad de México en el interior de maquinaria, se extraía en España para su procesamiento y corte y se volvía a ocultar para enviarse a Nápoles, Italia.
El pago se efectuaba simulando una devolución por avería en la maquinaria.












