La policía de Malasia confirmó que un joven periodista saudita ha sido deportado a su país, adonde podría enfrentar la pena de muerte.
Hamza Kashgari ha sido acusado de insultar al profeta Mahoma a través de la red social Twitter.
Kashgari había intentado escapar a la justicia fugándose, pero fue detenido en Malasia la semana pasada.
Malasia y Arabia Saudita no cuentan con una tratado de extradición formal. Pero ambos son países de mayoría musulmana, y hasta ahora la política de las autoridades malasias ha sido deportar a todos los requeridos por las autoridades sauditas.












