En China, los votantes del pueblo cantonés de Wukan -que se convirtió a finales del año pasado en símbolo de la creciente frustración popular por la corrupción de los gobiernos locales- eligen este domingo nuevos líderes para gobernar la aldea.
Wukan se volvió célebre a partir de las protestas que sus habitantes iniciaron en el otoño en contra de presuntos abusos de poder y faltas de transparencia por parte de las autoridades locales. En diciembre, tras la muerte de un manifestante detenido, expulsaron a la guardia del pueblo y se atrincheraron durante 10 días, hasta que el gobierno provincial prestó atención a sus reclamos y -en una inusual concesión- aceptó que se convocaran nuevas elecciones locales con garantías democráticas.
El caso de Wukan se vovlió célebre en China. El primer ministro chino Wen Jiabao llamó a que las elecciones locales se llevaran a cabo de forma transparente y justa.
La agencia de noticias oficial New China News dio una amplia cobertura a las elecciones de este domingo, en las que -dijeron- la participación ciudadana superó el 80%.












