Un ateo en el Reino Unido ganó una demanda en contra de un ayuntamiento en el que se iniciaban las reuniones con plegarias cristianas.
Clive Bone, exmiembro del consejo de Bideford, en el suroeste de Inglaterra, se quejó de las oraciones lo hacían sentir en desventaja e incómodo.
El Tribunal Superior de Justicia en Londres dictaminó que la municipalidad excedió sus competencias al permitir las plegarias como parte de las reuniones.
Un exmiembro del consejo municipal de Bideford dijo que el fallo podría tener efectos devastadores sobre el papel del cristianismo en la vida pública británica.












