El gobierno británico afirmó este miércoles que no está militarizando el Atlántico Sur, pero que sigue firmemente comprometido con la defensa y la seguridad de las Islas Malvinas / Falklands.
La declaración se produce después de que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, anunciara que presentará una queja formal a la ONU sobre el envío a las islas de uno de los destructores más modernos del Reino Unido, el buque HMS Dauntless.
Argentina también ve como una provocación la reciente llegada a las islas del príncipe William.












