Las fuerzas armadas del gobierno sirio continúan bombardeando la ciudad de Homs por quinto día y se informa que han avanzado hacia los barrios controlados por la oposición.
Los activistas en la ciudad aseguran que al menos 47 civiles han muerto en las últimas ocho horas. Un residente del barrio de Baba Amr le dijo a la BBC que el ataque del ejército del gobierno con cohetes y morteros fue indiscriminado.
Además, aseguró que a menos que Occidente intervenga en apoyo al Ejército Libre de Siria la resistencia será despiadadamente acabada.
El pasado martes, el presidente Bashar al Asad renovó sus promesas de acabar con la violencia, hablar con la oposición y hacer reformas. De hecho, se comprometió a ello con el ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov.
El enviado de Moscú dijo que creía que el presidente comprendía la necesidad de una acción rápida.












