
Naciones Unidas ofreció este lunes mediar en el conflicto que mantienen el gobierno y grupos indígenas en ese país que ya ha dejado un muerto y decenas de heridos.
Los indígenas Ngäbe Buglé protestan desde hace casi una semana contra los proyectos hidroeléctricos en Panamá y exigen que se prohíban en sus territorios ancestrales la minería y la explotación de recursos hídricos.
La alta comisionada Adjunta de la ONU para los Derechos Humanos, Ana Villa, ofreció en un encuentro con el canciller panameño, Roberto Henríquez, como mediador al Relator Especial sobre los derechos de los pueblos indígenas, el estadounidense de origen apache James Anaya.
Cientos de indígenas mantienen bloqueada desde hace seis días la carretera Panamericana, que comunica al país con el resto de Centroamérica.
El domingo se desataron disturbios cuando la policía intentó dispersar a los manifestantes. En los choques, una persona murió y casi medio centenar resultaron heridos, entre ellos varios policías.
Además, unas 40 personas fueron detenidas. Los indígenas exigen su liberación para establecer el diálogo con el gobierno.












