El gobierno de Brasil desplegó el ejército en el estado nororiental de Bahía, donde una huelga policial generó una ola de violencia.
La tasa de homicidios se duplicó en la capital estatal, Salvador.
La policía paró de trabajar el martes para pedir un aumento de salario.
Salvador, la tercera ciudad más grande de Brasil, es una de las sedes del mundial de fútbol de 2014.












