El ministro del Interior y Justicia de Venezuela, Tareck El Aissami, expresó su rechazo a una fotografía difundida en las redes sociales, que muestra a un grupo de niños en la urbanización popular 23 de enero de Caracas, con armas de alto calibre en una mano y con la constitución del país en la otra.
En declaraciones al canal estatal Venezolana de Televisión, el ministro dijo que "en razón de la gravedad de tan condenable hecho hemos ordenado una investigación para determinar responsabilidades".
"No podemos sino calificar de repudiable y moralmente inaceptable tales actividades que no solo violan los valores humanistas (...), sino que también atentan contra el desarrollo integral de nuestros niños".
Antes de la reacción del gobierno, fuentes de la oposición habían culpado al chavismo por los menores de edad armados, según informó la agencia EFE.
"El Gobierno quiere armar a la ciudadanía para enfrentar a los venezolanos y está inculcando en los niños que la violencia es la única manera de resolver nuestras diferencias", sostuvo la precandidata presidencial María Corina Machado.












