La policía de Londres está investigando un mensaje intimidatorio enviado al futbolista Anton Ferdinand, que supuestamente contenía una bala.
El jugador se desempeña en el Queens Park Rangers, que este sábado se enfrenta al Chelsea.
Se trata de la primera vez que ambos clubes se ven las caras desde que el capitán del Chelsea y de la selección inglesa, John Terry, fuera acusado dirigir expresiones racistas hacia Ferdinand durante un partido de la presente temporada.
El Queens Park Rangers aseguró que llevará a cabo rigurosos controles a la llegada de los espectadores del partido.














