El gobernador de la provincia argentina de La Rioja, Beder Herrera, dijo que no se seguirá adelante con la mina de Famatina "mientras la gente no esté de acuerdo" y que el proyecto minero de la empresa canadiense Osisko se demorará "el tiempo que sea necesario".
Luego de la masiva marcha del jueves, el gobernador reiteró que existen "todas las garantías" de que no es una actividad contaminante, aunque hay que explicar a "todos los riojanos" de qué se trata.
No dio detalles de si llamará a una consulta popular.
El proyecto debía haber comenzado el 16 de enero.












