
El desalojo de familias pobres en el estado de Sao Paulo fue motivo de protestas.
El gobierno del estado de Sao Paulo, en Brasil, ofreció ayuda financiera a cientos de familias sin tierra que fueron desalojadas a la fuerza de un asentamiento ilegal el domingo.
La medida se produce a raíz de críticas generalizadas del desalojo, estimuladas por fotos que circularon en internet, de policías usando gases lacrimógenos y balas de goma contra familias pobres.
Las autoridades estatales han ofrecido ahora a cada familia una asignación mensual de US$300 para alquiler hasta que se reubiquen permanentemente.
En total fueron desalojadas unas 5.000 personas del asentamiento de Pinheirinho, cerca de la ciudad de Sao Jose dos Campos.












