El incendio forestal que arrasó una treintena de casas en Reno, en el estado de Nevada (oeste de EE.UU.) está controlado, según las autoridades.
Miles de evacuados están regresando a sus casas y la familia de la mujer muerta ha dicho que no acusará al anciano que accidentalmente originó el incendio, quien ha expresado su arrepentimiento.
Las llamas han arrasado unas 1.300 hectáreas.
A los esfuerzos de contención contribuyó una tormenta que descargó gran cantidad de agua sobre una región que no había visto precipitaciones así durante meses, según los trabajadores de emergencias.












