
Una misión de Naciones Unidas investiga desde este martes en Ecuador la sublevación policial del 30 de septiembre de 2010, que causó impacto al retener durante unas horas al presidente Rafael Correa.
La misión, dirigida por el subsecretario de Asuntos Políticos de la ONU, Oscar Fernández, permanecerá en el país hasta el 20 de enero.
Correa había solicitado la investigación al secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon.
El gobierno de Ecuador interpretó la revuelta de policías como un golpe de Estado. Los policías subrevados alegan que su protesta estaba motivada por cuestiones laborales.
La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) indicó en noviembre que los presidentes de los países miembros ya declararon que consideraban que ese día hubo un intento de golpe de Estado, pero la entidad se abstuvo de abrir la investigación solicitada por Ecuador.












