Las autoridades de las Islas Malvinas prohibieron el descenso de turistas de un crucero, entre los que se encuentran ciudadanos argentinos, aduciendo supuestos problemas de salud pública.
La cancillería argentina espera que la medida tomada se base en razones estrictamente objetivas y que no se trate "del enésimo acto hostil" dirigido a turistas de varias nacionalidades.
Durante las últimas semanas países que integran el Mercosur y del continente decidieron no autorizar que atraquen en esas zonas barcos con bandera de las Islas Malvinas en apoyo al pedido de la Argentina para dialogar con Gran Bretaña por la soberanía del archipiélago, pese a las reiteradas negativas de ese país.












