El gobierno de España manifestó "consternación" por la muerte en Cuba del disidente preso Wilman Villar Mendoza después de una huelga de hambre, y emplazó a La Habana a liberar a todos los presos políticos.
La vicepresidenta y portavoz del ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, dijo en conferencia de prensa que "la defensa de los derechos humanos y de las libertades serán un referente de la política exterior española, especialmente en el caso de Cuba".
Villar Mendoza murió en un hospital de Santiago de Cuba tras una huelga de hambre que inició en prisión al ser condenado en noviembre de 2011 a cuatro años de cárcel.












