
Los 50 conspiradores fueron arrestados en Puerto Rico y 15 estados de EE.UU.
Cincuenta personas fueron acusadas de conspiración para vender las identidades de centenares de puertorriqueños a inmigrantes ilegales en Estados Unidos.
Se trata del caso individual de fraude más grande jamás enfrentado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU.
Cientos de certificados de nacimiento, números de Seguridad Social y de licencias de conducir fueron vendidos por hasta US$2.500 el juego, como parte de un mercado negro con base en Puerto Rico que funcionó por lo menos desde abril de 2009.
Los conspiradores fueron detenidos en Puerto Rico y 15 estados de EE.UU.
De ser hallados culpables, cada uno se enfrenta a 15 años de cárcel y una multa de US$250.000.












