Una conferencia sobre el futuro de Afganistán, patrocinada por Alemania, concluyó con promesas de duras medias anti corrupción por parte de los afganos, y compromisos de ayuda sostenida por el resto del mundo.
El presidente afgano, Hamid Karzai, dijo a los participantes que su país necesitará apoyo externo por lo menos durante otra década después del retiro de las fuerzas de la OTAN en el 2014.
Estados Unidos dijo que descongelará sus vastos fondos para el desarrollo.
Pakistán, que se encuentra en desacuerdo con la OTAN, boicoteó el encuentro.













