Un grupo de manifestantes se ha apostado a las afueras del edificio del Parlamento en Atenas amenazando con no pagar un nuevo impuesto a la propiedad, una de las medidas adoptadas por el gobierno griego para evitar suspender el pago de sus deudas.
La manifestación se produce mientras el gobierno griego debate una estrategia para asegurar el desembolso del último tramo del multimillonario paquete de ayuda de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.
El domingo un periódico griego publicó una supuesta carta de los organismos que ayudan a Atenas en las que estos detallarían medidas específicas para mantener la asistencia internacional.
Entre ellas estarían un mayor recorte de la burocracia, aumentos de impuestos en combustibles y el cierre de algunas estaciones de televisión.













